Realidad de las Fundaciones de Interés Gallego

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Nada hacía prever en el origen histórico de las fundaciones, momento en el que se distinguían por su carácter religioso y caritativo, el importante papel que conseguirían.

Día tras día se contrasta que el sector público no puede ser omnipresente, ni los recursos de carácter público ilimitados, por lo que la realidad ha ido desarrollando nuevas organizaciones que ayudan a cumplir o satisfacer las necesidades actuales de la sociedad. En este sentido, es necesario destacar la importancia de las fundaciones en la contribución a la realización de fines de interés general, siendo la Comunidad Autónoma de Galicia un claro exponente de esta situación con un importante número de fundaciones inscritas en el Registro de Fundaciones de Interés Gallego.

En la actualidad, las entidades sin ánimo de lucro en general, y las fundaciones en particular, son el mejor ejemplo del claro dinamismo de nuestra sociedad y un instrumento de máxima utilidad para que particulares y entidades públicas afronten el compromiso de colaborar en la realización del interés común de todos los ciudadanos.

El desarrollo económico ha impulsado la expansión y diversificación de sus fines fundacionales, siendo cada vez más representativos y acordes con la evolución social. Este factor, unido a la imagen positiva y buena acogida que tienen las fundaciones, ha favorecido y favorecerá su constante auge. En este sentido, su número e importancia crecen paralelamente al desarrollo de su prestigio y grado de influencia en nuestro contorno.

La realidad fundacional, consciente de su responsabilidad social, aportará recursos humanos y económicos al fin de contribuir a la consecución de una sociedad más justa, cohesionada y solidaria.